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Con los ojos abiertos
Publicado en: Visual, Magazine de Diseño, Creatividad Gráfica y Comunicació. Número 126, Año XIX.
Pasión sin estridencia, rigor sin dogmatismos. Martin Lorenz nació en la Baja Sajonia, en Hanover. Estudió diseño en Darmstadt -ciudad que junto a Munich se considera el centro del Jugendstil, un estilo artístico que se corresponde con el Art Nouveau francés y el Modernismo catalán- y en Holanda. Vivió varios años en Francfurt donde se asoció con Eike Konig para formar The Hort y juntos desarrollaron una prolífica producción que les valió una merecida reputación como uno de los mejores exponentes del nuevo diseño alemán. Instalado ahora en Barcelona y asociado con la también diseñadora Lupi Asensio, nos muestra su nuevo estudio y sus últimos trabajos.
Conocimos a Martin Lorenz en el ForumLaus 2005, donde había acudido junto con Eike Konig para presentar los trabajos de su estudio. Bajo el nombre de The Hort, los dos socios se habían ganado una merecida reputación como uno de los mejores exponentes del nuevo diseño alemán. Su portfolio estaba repleto de interesantes trabajos para la industria discográfica; su discurso de referencias a la importancia de los sistemas en la identidad corporativa y a una forma de asumir el papel de diseñador marcada por el rigor y la metodología. En paralelo a la labor más estrictamente comercial, Lorenz había puesto en marcha un estimulante proyecto personal del que hablaba con pasión: The One Weekend Book Series, en los que a junto a otro artista invitado recorría durante cuarenta y ocho horas una ciudad para crear un diario visual de su experiencia sin ayuda de ordenadores.
Dos años después lo encontramos en el centro de Barcelona, a solo un par de calles de Las Ramblas, en una de esas colmenas de diseñadores que han hecho furor en la ciudad en los últimos años: un amplio local compartido por estudios pequeños -cuando no unipersonales-, estanterías de IKEA a modo de divisores del espacio, cocina y baño común... Martin Lorenz y Lupi Asensio, se presentan como Twopoints.Net. "Aunque Lupi y yo somos los motores principales", aclara Lorenz, "hay muchas personas más o menos implicadas en nuestro proyecto y para nosotros es importante esa idea de red, de ahí que no nos llamemos .com sino .net". Físicamente son una estructura pequeña de cuatro personas, pero funcionan como un estudio de mayores dimensiones gracias a una potente red de colaboradores. Nos cuentan que organizan su trabajo en tres divisiones: "DesignBy.Twopoints.Net", desde la que diseñan para distintos clientes; "ProjectsBy.Twopoints.Net" para proyectos personales como The One Weekend Book Series; y "WorkshopsBy.Twopoints.Net", que se estrenará próximamente con la organización de seminarios. Por si fuera poco, ambos dan clases en escuelas de diseño de su nueva ciudad y hasta encuentran tiempo para colaborar con la guía turística japonesa A New City Guide o para invitar a su amigo el danés Kasper Riisholt (Typisk) a visitarles un fin de semana, enseñarle a cocinar una tortilla de patatas y documentar la experiencia en un póster que se puede adquirir en la librería Ras, a escasa distancia del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona.
Desde este barrio de calles estrechas miran el mundo con los ojos y la mente abierta, y el mapamundi como el plano del metro. Un día están en Zurich, invitados por la revista soDA, y a las pocas semanas inauguran una exposición en Sapporo (Japón). Un vistazo a su agenda de lo que llevamos de año -reflejada con puntualidad en su página web- nos muestra un nivel de actividad que se antoja poco menos que frenética, y que contrasta con la apariencia tímida de Lorenz y su pausada forma de hablar.
Cuando se le pregunta qué diferencias encuentra entre el modo de entender el diseño en España y Alemania u Holanda, contesta sin dudarlo: "Aquí el diseño está muy ligado a la publicidad, con "la idea creativa" como principio de todo diseño. Los diseñadores nos vemos empujados a luchar en mayor o menor medida contra una aproximación al diseño muy limitadora. Incluso en el ámbito de las escuelas, existe una tendencia a considerar la identidad corporativa como la creación de un símbolo y el desarrollo de sus aplicaciones en diversos soportes. Es una aproximación muy pobre, porque la creación de un sistema visual y su implementación requieren hoy una visión más amplia".
En un castellano casi perfecto, Lorenz reivindica el papel del diseñador actual más allá de los límites del grafismo propiamente dicho. "Los diseñadores trabajamos sobre soportes y lenguajes muy distintos: un cartel, un audiovisual, un objeto... La construcción de la identidad visual de una empresa o institución, no consiste en superponer una marca a las diferentes piezas siguiendo más o menos una pauta. He diseñado muchas carátulas de discos, pero no soy un diseñador de carátulas. Algunas discográficas han entendido que no tiene sentido encargar la portada, el videoclip, la invitación a una presentación, etc. como piezas separadas y autónomas. Con los mismos recursos, consiguen una comunicación más potente y efectiva cuando todos los soportes se consideran parte de un mismo sistema".
Los sistemas visuales para las identidades visuales de corporaciones e instituciones son, precisamente, el tema del doctorado que Lorenz está realizando en la Universidad de Barcelona. Suave en las formas -tan suave como un acento alemán puede permitir- y rotundo en sus planteamientos, el discurso de Lorenz está lejos tanto del de los caducos manuales de identidad corporativa como de esa cantinela oficial del "diseño como valor añadido" que tanto encandila a los políticos y dirigentes de los centros de promoción del diseño peninsulares. Con una sólida formación y un bagaje profesional contundente, Lorenz reflexiona sobre la comunicación y el diseño en el contexto actual, e incide con lucidez en la necesidad de aproximar los planes de estudio de las escuelas -y en definitiva el mundo académico- a los nuevos tiempos.
Al salir de la entrevista, encuentro en un diario gratuito un artículo de dos páginas sobre el fin del imperio del logotipo. La periodista habla de "identidades líquidas" para referirse a las de aquellas empresas que construyen su identidad visual no en base a la repetición de una marca, sino a la yuxtaposición de imágenes diferentes que construyen un todo. Identidades líquidas... El cambio de paradigma es ya una realidad que está cogiendo a contrapié tanto el discurso oficial como el académico. El mensaje de la nueva era para el diseño y los diseñadores es cada vez más claro: "be water, my friend!"
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